Pasear hoy por Hanoi ha sido de vértigo, las calles estaban atestadas de gente y el calor apretaba. Un aire festivvo lo inunda todo, Hanoi cumple hoy mil años y se celebra con entusiasmo, las mujeres visten traje típico, las chicas jóvenes totalmente de blanco, las demás de colores brillantes con tonos de sedas, preciosos. Nos han hecho mil fotografías porque éramos originales en aquel entorno mágico del lago de la espada restituida. Hemos entrado en el templo de la montaña de jade y posteriomente paseamos por el barrio de los 36 gremios, al que prometo volver la semana próxima. Hemos vuelto al hotel en ciclotaxi, inmersos en el tráfico infernal de esta ciudad a la que vamos cogiéndole el pulso.

Estamos esperando papeles. Mañana nos vamos a pasar el fin de semana a la bahía de Halong.