Lucia y el Edwards
Cuando nació Lucia nos invadió un sentimiento extraño. Hacía semanas que sabiamos que algo no iba bien. Mi hermana, su madre, mi espejo y compañera mas fiel que tengo en la vida, no quería saber nada. Y cuando lo supo, quiso que su hija no naciera, con 8 meses de gestación y un nudo que le corroía el ser.
Pero mi valiente niña vino al mundo el 25 de septiembre de 2006. Y traía su destino en los genes, afectada de un Sindrome de Edwards de pronostico incierto, gris de cualquier forma. Delgadita, fragil, con problemas al tragar, la cabeza pequeñita, llanto debil, corazón partio (por no detallar una cardiopatia importantisima), problemas de audición y ceguera. Así describía el informe médico a mi sobrina, que luchaba desde la UCI pediatrica en Mälaga por sobrevivir mientras su madre enmudecía, mi hermana pequeña, mi otro yo, mi alma con ella.
Mi hermana se llama Reyes. Solo nos llevamos 1 año y hemos compartido infancia, adolescencia, juventud, maternidad... No quería ver a su hija. Que solos estamos cuando nos sacuden problemas seríos, que solos.
Nadie creia que Lucia consiguiera salir de allí. Pero tras semanas de lagrimas, yo decidí estar a su lado, y de mi mano mi hermana poco a poco abrió su corazoón sacudido, lastimado.
Lucia salió. Lucia comió. Lucia sonreía. Lucia fue besada, abrazada, amada, canturreada. Lucia sintió los besos pegajosos de su hermano Ale, de su prima, mi hija Silvia, la sonrisa y los "aysLucia" de su primo Jesus. Y se vistió de rosa. Y tuvo simpre brazos animosos. Y nos rodeamos de sonrisas y armonia, y dejamos de pensar en el futuro para agarrarnos al presente, y cada día una vida.
Hasta que se fue. 7 de enero de 2007. Resaca de Reyes Magos, ruido infantil. Y ella, luchadora, silenciosa, se apagó. Desde entonces tenemos otro paso, otra calma. Mi Silvia compra globos que deja volar, para la prima Lucia que esta en el cielo...Ojala yo entendiera ese cielo. Ojala yo entendiera algo.

fsakura dijo
Mucho ánimo, Esperanza.
Para avanzar hay que mirar siempre para adelante, por más que hayamos sentido - o aún sintamos - una inmensa pena por cosas como ésta.
Para muchos escribir en nuestro sitio particular es una manera de atarnos a la vida.
Que este maravilloso tercer intento no se quede así, incompleto.
Abrazos para toda tu familia.
29 Marzo 2008 | 05:09 PM