Vuelta a la realidad desde Ubeda.

La semana pasada nos fumos de puente. Era el Día de Andalucia, y 4 jornadas libres nos disparan el corazón...y nos ponemos en movimiento. Desde el Estrecho de Gibraltar, que acuna mi sueño, hasta tierras de olivos, Jaen, y en concreto Ubeda y su magnifico entorno.
Olivos, se te pierde la mirada...
Ubeda nos acogió con sol y paz. Calles centenarias envueltas en piedra que han visto pasar tantas cosas. Una empequeñece.
Y su vecina Baeza, silenciosa, lenta...sobrecoge.
Y siempre es un placer salir de la realidad, pues juntos no sentimos las diferencias, no nos conoce nadie y lo pasamos muy bien, en armonia.
Y al volver, de nuevo la lucha. Jesus pasa 5 horas en el cole sin hacer nada. Este proyecto de aula de integración esta resultando un atraso grandisimo. Llevo 2 años intentando familiarizarle con las letras y siento frustración al no sentir el apoyo institucional necesario. Le cuesta asociar las silabas a palabras, y estas a imagenes. El se entristece cuando no logra avanzar, pero el cariño de su hermana, buscando en un cuento un sapo para que Jesus entienda que sa+po es ese que luego se convierte en principe, y los abrazos de papá con los avances, y los besos de mama que se comen sus lagrimas lo lograran. No sé lo que tardaremos, pero lo conseguiremos.
