Pasear hoy por Hanoi ha sido de vértigo, las calles estaban atestadas de gente y el calor apretaba. Un aire festivvo lo inunda todo, Hanoi cumple hoy mil años y se celebra con entusiasmo, las mujeres visten traje típico, las chicas jóvenes totalmente de blanco, las demás de colores brillantes con tonos de sedas, preciosos. Nos han hecho mil fotografías porque éramos originales en aquel entorno mágico del lago de la espada restituida. Hemos entrado en el templo de la montaña de jade y posteriomente paseamos por el barrio de los 36 gremios, al que prometo volver la semana próxima. Hemos vuelto al hotel en ciclotaxi, inmersos en el tráfico infernal de esta ciudad a la que vamos cogiéndole el pulso.
Estamos esperando papeles. Mañana nos vamos a pasar el fin de semana a la bahía de Halong.
Seguimos en Hanoi que se está preparando para la fiesta del milenio de la ciudad que empieza mañana. Esta todo adormado cual arbol de navidad. Dicen que van a suspender el tráfico en el centro, pero hasta que no lo vea, no me lo creo. Seguimos descubriendo esta ciudad, la vidase hace en la calle, se levantan a las 5 de la mañana para hacer tai-chi y a las 5 de la tarde ya estan cenando. La higiene flaquea. A pesar de la incomodidad de estas vidas, a mis occidentales ojos, siempre sonrien.
Estamos bien, la niña por día más bonita, el calor es extremo y estamos deseando volver a casa.
Nota del mecanógrafo: "que bonito es Hanoi para verlo en postales"
Ya estamos en Hanoi.
La ciudad es enorme y caotica. Miles de motos que portan miles de cosas, calor axfisiante, pitos y comercios singulares. Las mujeres llevan gorro tipico y encima todo lo necesario para montar un chiringuito.No necesitan ni sillas, sacan una olla y ya esta, un bar movl. Ay.
Es todo muy diferente. Nos paran por la calle, tocan a niña, le dicen que tiene buena suerte.
La otra noche cenamos en un restaurante a base de pescado y marisco y con dos hermosas ratas como compañeras de mesa.
Yo ya había estado en China y algo sabía de esta tierras. Pero Jesus esta alucinando cada segundo.
La niña esta cada dia mas linda. Ya sonrie
Besos desde la otra parte del mumdo.
Llevamos dos dias en Vietnam, concretamente en una zona montañosa cercana a la frontera con Camboya. Indescriptible.
Ayer fue un dia tremendo. Finalmente Esperancita tiene solo 3 o 4 meses . Quizas algun dia pueda contarle la historia que hoy me llena de una sensación agridulce. El orfanato era un lugar lúgubre y oscuro, lleno de moscas, suelo sucio,niños sucios, desamparo...
Ahora estoy agotada y se me ha arrugado el alma.
Mi niña está con nosotros y estoy deseando volver a casa.
Hemos llegado a Danang, estamos rendidos.
Ya no recuerdo cuando nos motamos en un enorme avión de la Thai en Madrid. Tras 12 hors y ni na de sueño llegamos a Bangkok. Debiamos salir a las 7:45. Nos quedamos dentro mas de 1 hora por "problemas tecnicos". Finalmente se anuncia el vuelo Thai 506 y tras 10 mnutos en el aire tuvimos que dar la vuelta y realizar un aterrizaje de emergencia.
Tras dos días de temporal en el Estrecho de Gibraltar, lugar que me vió nacer y me acoge, ha vuelto a pasar lo mismo. Esta noche los vientos han superado los 120 km/h, y han sacado de su fondeadero habitual a dos barcos de gran calado. En concreto el Vemaoil XXI, con bandera de Malta, dimensiones grandes y falta de respeto al medio ambiente y quienes lo habitamos, ha encallado en la zona de poniente de La Linea. Y su igual , el Vemaoil IX, de Malta igualmente. Y tambien encallado y soltando mierda.
Para sacarlos se ha activado un plan de emergencia. Es espectacular, el XXI se mete en la ciudad. Cualquier día lamentaremos algo. Y entonces se rasgaran las vestiduras los que han permanecido ausentes tantos años.
Tantos como 40 que tengo
Y me duele no ser noticia. Aquí al chapapote se le llama alquitran. Lo sueltan los barcos que con impunidad repostan, limpian, sueltan, ensucian... al amparo de Gibraltar y las aguas internacionales del Estrecho. En tierra los niños juegan en la orilla, los mayores pasean,. Y se llevan en los pies el alquitran pastoso. Mi abuela me lo quitaba, de las orillas ya los quitará el tiempo. Y ya nos echaran otros. Dias, meses, años...una tragedia silenciada. Nos quedaremos sin peces, sin flora, sin playas y sin aire. Que pena.
El Estrecho de Gibraltar es un lugar mágico. Cruce de culturas, mezcla de pasiones.
Y lo estan maltratando
Ahí estan. Son mi pasado. Se han arreglado para celebrar la Navidad, y brindar por el nuevo año que empieza, 1917.
Pasito a paso. Aun estamos en 1916. José se ha establecido en el sur desde su Madrid natal siguiendo a María, con la que se ha casado en la primavera de 1911. Es el administrador de Correos de Algeciras ( Cádiz) y viven en la casa anexa que la administración le facilita. Allí naceran 10 hijos de la pareja.
Van a ir a comer con Carlos y Paca, los abuelos maternos de los niños. Los niños son Marujita, la mayor, 5 años; a su lado Emilio, 4; arriba Paquito 3 y en los brazos de su padre Feli, 10 meses. Antes que Feli nació Pepe, pero con apenas 1 año ha fallecido en este 1916 que José esta deseando dejar atras. El tiene 38 años y esta cansado. Tiene arranques de melancolia y un genio tristón.
Pero eso que importa hoy. Mira que guapos estan. Se quieren mucho. Seguro que este nuevo año iran mejor las cosas. Bienvenido 1917..........
José es mi bisabuelo. Feli mi abuela. Van a cenar con Carlos y Paca, mis tatarabuelos.
Se parecen tanto a mi familia que da vertigo. Me parecen tan reales, que quien diria que hace casi un siglo. Si pudiera decirles al oido como van a ir las cosas, si pudiera.
Mi respeto y mi cariño.
Bueno, ya estoy tan acostumbrada a intentarlo y claudicar. Pero retomo con ganas, quiero intentarlo, pues escribir es una especie de terapia para el alma.
Hoy es mi santo. No se ha acordado nadie, sinceramente no me importa. Celebro cada día. Mis hijos me han llenado de arrumacos y mi marido de envolvente paciencia que calmen mi diario desasosiego.
Nos acercamos a fechas señaladas que siento lejanas. Vivo de la mano de mi hijo mayor, y su autismo me frena y me enseña a priorizar y normalizar lo mas posible las cosas. Todo lo contrario que mi pizpirata hija de 6 años, que salta de alegria a cada momento y hay veces que hasta grita cuan bonita es la Navidad. A los ojos de mi niña. A mis ojos cuando no hace tanto yo era una niña y hacía figuritas al lado de mi padre, hoy tan lejos.
La Navidad para un niño Autista es dificil. Los estimulos visuales lo ponen nervioso, las acumulaciones lo descolocan. Ademas no entiende de convencionalismos sociales, sentarse a la mesa con gente que ve de año en año no le gusta. Y yo me amparo en él, tampoco me va. Cada vez soy mas autista.
Pero no importa. Por mi niña, los Reyes Magos vendran con mesura y color. A mi niño y su desapego a lo material, le traeran cuentos, globos y dulces. Y volveremos a empezar otro año. Juntos. Y con fuerza e ilusión.